En
su libro El último Partido, Toni Aira
(2015) describe como un suicidio la situación actual de los partidos políticos
en España y Europa, debido al incremento de la brecha entre lo que pueden dar a
la sociedad y lo que los ciudadanos esperan de ellos; entre otras cosas,
transparencia, democratización, meritocracia de la función pública, respeto a la
ley; es decir, que canalicen las aspiraciones y necesidades ciudadanas como
parte de las políticas y la administración públicas.
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| Reunión nacional del PSC, previo a las elecciones 2019 |
De esta manera, Aira (2015) concluye
que los partidos políticos pueden extinguirse en las próximas décadas si no se
reinventan, lo que no significa la apropiación de un mensaje que convenza a las
masas cada cuatro o cinco años, ya que no se trata de un problema de
comunicación o de márquetin político; es un problema de la concepción misma de
los partidos políticos, que se han consolidado para obtener el poder y
conservarlo, sin que importen el cómo y el por qué, instituyendo una estructura
que abusa de la autoridad asumida.
Para el autor de El último Partido, la reinvención de los partidos políticos pasa por un ejercicio de autocrítica profunda, que racionalice los elementos internos y formales, como la naturaleza de su existencia, el dogmatismo y las jerarquías antidemocráticas que los constituyen. Pero, esta reflexión tiene un elemento adicional que puede determinar el futuro de estas organizaciones políticas tradicionales: la voluntad de evolucionar hacia nuevas propuestas que reduzcan la brecha con la ciudadanía, planteando soluciones equilibradas, ni parches que maquillen la situación, ni las que quieren destruir todo para construir algo desconocido.
Si bien Aira (2015), reflexiona
desde una realidad europea, enfatizando la cuestión española, su análisis
refleja la situación en otras regiones como América Latina; Ecuador, en
particular, donde los partidos tradicionales apenas se sostienen en el contexto
político actual, tratando de darse una nueva cara basada en el márquetin, en
lugar de repensarse y cambiar de acuerdo a las necesidades sociales.
En Ecuador, parte de este proceso lo ha iniciado el Partido Social Cristiano, como lo señala el periodista Carlos Vera, posicionando una visión práctica en la solución de los problemas de la sociedad, los cuales deben estar sobre las ideologías e intereses de grupo, promoviendo alianzas locales y logrando en las elecciones de 2019 consolidarse como la primera fuerza del país, especialmente en las provincias de la Costa.
Bibliografía
Aira, T.
(2015). El último Partido. Madrid:
Editorial UOC.

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